Apareces erguida e imparable
te reconozco altiva y sagaz
debiendo admitir cabizbajo
que eres un razonamiento aceptable.
Detestada por mi sano juicio
lacras mi reflexión con destreza
demostrándome con ahínco
que soy sólo, un ente que erra, perdido
un desperdicio….
Soez equilibrio de balanza
¿Cómo osas a tomarme?
Empañas de vaho mis pensamientos
y te mofas de mí con cierta vehemencia
Lúgubre callejón sin salida
desafiante verdad
provocante mentira
descarada cierras mis puertas
que me indican mi camino,
mi elegido destino
¡Tómame en tus brazos rendido!
¡Vámonos a ninguna parte!
Pues juro que la próxima vez que aparezcas
encontrarás un sabio, que con astucia, sopesa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario