sábado, 11 de septiembre de 2010

Sonuido

Donde el ruido se convierte en sonido

yace ausente,
la fealdad
atónito contemplo tu presencia
que me colma,
de un latente bienestar


De tu arrítmico existir brota ensimismo
un sentido, que me hace divagar
y como conciencia te tengo oído
que estás aquí para atestiguar


Dejo así que tu antónimo invada tu esencia
porque juntos, dais lugar a vuestra existencia
muy en el fondo de cada una se encuentra
no una, sino las dos
la sofisticación y la decadencia.

Transparencia

Contigo todo vale
contigo no hay asfixia
sin ti la mentira perdura
pintando opaca tu esencia


Juntos emanamos continuidad
denotando inteligencia
relajados erremos pues en esta vida
que nos hace cómplices de nuestra sabiduría


En su presencia los tornillos se aflojan
tiznando sonrientes a la madera
en cuya distendida huella
estoy seguro, nos haremos viejos, yo y ella.


Gracias amiga mía.

Un instante antes de romper a llover...

Y el Almirante dijo que sí… En ese preciso instante por su cabeza pasaron mil y un recuerdos de una vida que pretendían echar por tierra cada una de las razones por las que había concluido su decisión. Pero ahora todo estaba dicho. No había vuelta atrás…

John, recogió sus cosas y se fue…… Se alejó azotado por el viento que un día le trajo hasta aquí. Los botones de su arrugada camisa intentaban deshacerse del hilo que un día los cosió. Un cielo gris que enfurecía a los borreguillos de las olas que se disipaban más tarde en tinta de calamar. Se fue cabizbajo, con hombros derrotados. Unas piernas pesadas, que solo llenaban sus zapatillas de arena en lugar de hacerle andar. Incómoda arena que impide caminar….que tras mil y un pasos daría lugar a una herida que le recordaría aquel momento en los siguientes días al caminar. Así se sentía John, arena tenía en el corazón. Tan siquiera toda el agua de aquel rugiente mar podría hacer desaparecer esas dunas que en este momento estaban haciendo sangrar cada parte de su corazón. No miró atrás…

En los días siguientes se limitó a sollozar en su dolor. Se dedicó a calmárselo con agua dulce que finalmente se transformó en un barrizal. Ahora sólo quedaba una opción, esperar a que ese barrizal se secase y poder así levantarse y volver a caminar…

viernes, 10 de septiembre de 2010

A los trenes perdidos

Cuando el vapor se desvanece en el aire
y silbas cada vez más lejano en el horizonte
contigo se van los posibles recuerdos
que la memoria no podrá desvelarme

Quizás te vas a un lugar
donde el sol irradia incesante
para hacer brillar tu armadura
que parecía oxidada por un instante

Desobedeces cualquier plan de viaje
tomas el tiempo como te parece
recordando a tus viajeros
que tienen suerte de disfrutarte

Billete de tinta corrida
manoseado papel desdoblado
tus esquinas delatan el paso del tiempo
que llenan junto a otros, los cajones...
Cajones de posibles recuerdos.....

DOMINGO

Naces bello, radiante

animas el espíritu, flagrante
agrupas, reúnes, aconteces
mecánicamente fabricas motivos de alegría
de los que sirven para cada día


Anfitrión sublime,
trajeado de blanco vienes
a momentos llevarte
que se archivan en la memoria
de aquellos a quienes la felicidad
no les dura más que un minúsculo instante


Y qué decir de tu mediodía...
ausentes sobremesas sin algarabía
silencioso te posas, soñoliento
y comienzas lentamente
a marchitarte, en tu melancolía


Tu tarde llega, fría
imperfecta perla de concha deforme
se oyen charcos sucios cruzados por coches
que rugen, vagamente, en la lejanía


Los momentos lloran tu presencia
lo deshecho se convierte en un martirio
el aire se arrepiente de haber hecho
lo que un día sus quehaceres, le exigían


Eres sentido en cada rincón,
hoy estás latente en cada esencia
envuelves la naturaleza de tristeza
que se abraza a ti llena de impotencia


Oscura noche, meditada presencia
euforia de algunos

tinieblas de la mayoría
eres sólo el fin de un período
que desgraciadamente, limita nuestra vida
nuestra existencia.


Érase una vez un día….

La Duda

Apareces erguida e imparable
te reconozco altiva y sagaz
debiendo admitir cabizbajo
que eres un razonamiento aceptable.


Detestada por mi sano juicio
lacras mi reflexión con destreza
demostrándome con ahínco
que soy sólo, un ente que erra, perdido
un desperdicio….


Soez equilibrio de balanza
¿Cómo osas a tomarme?
Empañas de vaho mis pensamientos
y te mofas de mí con cierta vehemencia


Lúgubre callejón sin salida
desafiante verdad
provocante mentira
descarada cierras mis puertas
que me indican mi camino,
mi elegido destino


¡Tómame en tus brazos rendido!
¡Vámonos a ninguna parte!
Pues juro que la próxima vez que aparezcas
encontrarás un sabio, que con astucia, sopesa.